Research

15 views

HISCO en Madrid: una propuesta metodológica para el estudio de los mercados laborales en el pasado

Con este trabajo se pretende reflexionar sobre los distintos problemas metodológicos derivados de la aplicación de HISCO e HISCLASS a las fuentes españolas y especialmente a los empadronamientos de población en el estudio de los mercados laborales de
of 15
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Share
Transcript
   1 XI CONGRESO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA GRANADA, septiembre de 2012Mesa 12. MERCADOS LABORALES EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA (SIGLOS XIX-XX) . HISCO en Madrid: una propuesta metodológica para el estudio de losmercados laborales en el pasado 1 . Autores:Luis Enrique Otero Carvajal, Rubén Pallol, Fernando Vicente, Borja Carballo,Santiago de Miguel, Luis Díaz. Grupo de investigación complutense: Historia de Madrid en la edadcontemporánea, nº ref.: 941149 Departamento de Historia ContemporáneaUniversidad Complutense de MadridEmail de contacto:rpallol@yahoo.fr  El mercado laboral representa uno de los termómetros más sensibles y precisos paraidentificar y describir los cambios en la organización social y económica de unapoblación. Una de sus virtudes explicativas reside en su capacidad de recoger una grancantidad de matices tanto en las causas como en las consecuencias de los fenómenossociales que se estudian en relación con el mercado de trabajo. Así, es una verdadeconómica indiscutible que en las crisis económicas, la destrucción de empleo y lapérdida de puestos de trabajo no se reparte por igual; mientras los despidos puedeextenderse especialmente entre trabajadores manuales, por ejemplo de la construcción,determinados servicios pueden verse menos afectados, como ocurre con losfuncionarios cuyas condiciones de contratación suelen preservarlos de los recortes deplantilla. Este comportamiento dual del mercado de trabajo, no sólo se explica por lasdiferencias entre sectores económicos (primario, secundario, terciario) o ramas deactividad (agrícola, pesquero, minero, dentro del primario, por ejemplo); también seproducen dualismos, entre hombres y mujeres cuyas figuras laborales y formas decontratación suelen ser diferentes, lo mismo que entre inmigrantes o nativos o entre jóvenes y trabajadores de mayor edad a quienes no les afecta de la misma manera lascrisis y olas de despidos 2 . Genero, edad, srcen geográfico, formación del capitalhumano, grado de protección sindical, sector económico de actividad son algunas de lasvariables que influyen en la conformación de un mercado de trabajo concreto y almismo tiempo, son dimensiones de la realidad que pueden ser abordadas cuando seanaliza su funcionamiento. 1 Este texto forma parte de las actividades del Grupo de investigación UCM Historia de Madrid en la edadcontemporánea, nº ref.: 941149, ha sido posible por la concesión de dos proyectos de investigación delPLAN NACIONAL DE I + D + I: MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA, HUM2007-64847/HIST; MINISTERIO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD, HAR2011-26904, Investigadorprincipal: Luis Enrique Otero Carvajal.   2 PAREJA ALONSO, Arantza:  El capital humano en el mundo urbano: experiencias desde los padronesmunicipales (1850-1930) , Bilbao, UPV, 2011; GÁLVEZ MUÑOZ, Lina y SARASÚA GARCÍA,Carmen: ¿Privilegios o eficiencia?: mujeres y hombres en los mercados de trabajo , Alicante,Universidad de Alicante; MARTÍNEZ VEIGA, Ubaldo: Trabajadores invisibles: precariedad, rotación y pobreza de la inmigración en España , Madrid, Los Libros de la Catarata, 2004. ROMERO MARÍN,Juanjo: “Segmentación laboral y asociacionismo obrero: Barcelona, 1820-18552 en  Estudis històrics idocuments dels arxius de protocols , nº. 17 (1999), pp. 243-290.     2 Esta naturaleza compleja de los mercados laborales convierte su estudio en unasunto particularmente fértil y rico en conclusiones pero al mismo tiempo crea unadificultad: resulta complicado establecer herramientas de análisis y categorías que seancapaces de recoger toda esa multiplicad de variables que influyen en los mercados detrabajo. Y dentro de esta dificultad quizá el desafío más importante para quienes seocupan del estudio de los mercados laborales sea el establecimiento de un sistemaclasificatorio que permita encuadrar a los trabajadores de toda especie y poder realizaranálisis comparados a través del tiempo o entre espacios diferentes. Esta herramienta,resulta imprescindible cuando se parte de fuentes estadísticas como padrones, censos odiferentes registros civiles (actas de defunciones, matrimoniales, etc.) en los que sepresentan cientos, o miles, de denominaciones profesionales diferentes y que esnecesario agrupar en categorías más o menos homogéneas que permitan su manejo. Esel problema que se ha planteado recientemente en los estudios realizados en Españasobre la evolución sociodemográfica de ciudades como Bilbao, Barcelona, Madrid,Jaén, entre otras y que han partido de los padrones municipales como principal fuentedocumental 3 . La extraordinaria abundancia de denominaciones profesionales queaparecen registradas en las fuentes estadísticas hacen difícil su manejo a menos que seutilicen los grandes agregados que se han aplicado en los análisis macro en economía,que distribuye a los trabajadores en sector primario, secundario y terciario. Sin embargoesta última clasificación, aún básica en las estadísticas oficiales y en los balanceseconómicos más corrientes, explica poco más que el mayor avance de grandes procesoscomo la industrialización o la terciarización de la economía.Conocer qué proporción de trabajadores de un país o de una provincia trabajabanen el sector primario o en el secundario a la altura de 1900 apenas nos informa de hastaqué punto la economía rural mantenía importancia en un determinado lugar o cuál habíasido el impacto de la Revolución Industrial en la zona. Un análisis que resulta todavíamás limitado si se realiza entre los mercados laborales de dos núcleos urbanos, comopor ejemplo Madrid y Bilbao en esos mismos comienzos de siglo XX. A pesar de queambas ciudades tenían un perfil económico muy diferente, siendo la ciudad vizcaínauno de los pocos ejemplos de ciudad industrializada a una intensidad europea 4 y siendola capital española una urbe caracterizada entonces por el hiperdesarrollo del sector dela construcción y por el peso singular del sector servicios 5 , si se observan losporcentajes de trabajadores en cada uno de los tres sectores económicos relativamenteparecidos: tanto en Bilbao como en Madrid el sector primario era casi nulo (lógico enun entorno urbano), frente a un sector secundario y terciario dominantes. Lasdiferencias entre ambas ciudades sólo se aprecian verdaderamente si se desciende másal detalle y se consulta el tipo de trabajadores que abundaban en cada uno de esossectores; así mientras en Bilbao aparecían entre los trabajadores del sector secundarioun gran número de obreros siderometalúrgicos, en Madrid la nota característica la dabanlos albañiles y los jornaleros de la construcción dentro del sector secundario;paralelamente, mientras en el sector terciario vizcaíno era el comercio el que empleaba 3 Véase ejemplos en GONZÁLEZ PORTILLA, Manuel (dir):  Los orígenes de una metrópoli industrial:la ría de Bilbao , Bilbao, Fundación BBVA, 2001, 2 vols; MARTÍNEZ LÓPEZ, David y MOYAGARCÍA, Gracia: “La inmigración y el cambio social (Granada, 1890-1930)” en PAREJA ALONSO,Arantza (ed.):  El capital humano en el mundo … op. cit. pp. 283-300; VICENTE, Fernando;CARBALLO, Borja y PALLOL , Rubén: “Del taller a la gran fábrica, del ultramarinos a la gran empresa:la evolución del mercado de trabajo madrileño entre 1860 y 1930” en NICOLÁS, Encarna (coord.):  Ayeres en discusión: temas clave de Historia Contemporánea hoy , Murcia, 2008.   4 GONZÁLEZ PORTILLA, Manuel (dir):  Los orígenes… Op. Cit.   5 PALLOL, Rubén:  El Madrid Moderno. Chamberí (el Ensanche Norte), símbolo del nacimiento de unamoderna capital, 1860-1931 , Tesis Doctoral, Madrid, Universidad Complutense, 2009.     3 a un mayor número de trabajadores, en Madrid, aunque este seguía siendo importantecomo sector de contratación, estaba acompañado de la administración pública y un cadavez mayor sector privado como fuentes de empleo 6 .Para salvar estas dificultades y permitir estos análisis comparativos, se hadesarrollado desde hace años una herramienta clasificatoria de empleos de carácterhistórico, conocida como HISCO y cuyas líneas maestras se inspiran en el sistema declasificación socioprofesional ISCO que la OIT empezó a aplicar en la década de 1950 7 .Su mayor virtud como herramienta analítica es el alto grado de detalle en el desglose deprofesiones, con más de quinientas categorías que agrupan la información profesionalcontenida en las fuentes históricas. Estas centenares de categorías son sistematizadas enun esquema de árbol que permite retratar sintéticamente el mercado laboral de unasociedad dada y compararlo con el de otros lugares. Sin embargo el sistema HISCOplantea varios problemas en su aplicación práctica, que van desde la falta de consensoen la manera de codificar y de registrar muchas formas de actividad laboral, hasta lasdificultades vinculadas con las fuentes concretas utilizadas y su mayor o menorfiabilidad para conocer el mercado laboral. En el presente texto trataremos de abordardichos problemas a partir de un caso práctico: se ha procedido a utilizar la clasificaciónHISCO para organizar la información que sobre el trabajo se contiene en los padronesmunicipales de diversos barrios de Madrid en 1905 y 1930. Para ello se hanseleccionado tres zonas distintas de la capital. Por un lado los barrios del centro de laciudad, en el casco antiguo madrileño, aquellos sobre los que se abrió la Gran Vía eneste periodo y que se convirtieron en el centro receptor de los negocios más importantesde la ciudad, donde se expresaba el grado de modernidad alcanzado por la economíamadrileña 8 . En segundo lugar se han consultado las hojas padrones de los barriospopulares del sur del casco antiguo, en los entornos de El Rastro y de la calle Toledodonde subsistían sectores económicos tradicionales, aún anclados en muchos aspectosen las formas de organización del trabajo del siglo XIX e imperaban las reglas yprácticas del mundo de los oficios y el pequeño comercio 9 . Finalmente también se hautilizado la información procedente del padrón del Ensanche Norte, espacio ocupadohoy por el distrito de Chamberí, que albergaba en el primer tercio del siglo XX lasresidencias de un amplio espectro de la sociedad madrileña: desde la alta burguesía quese alojaba en la ribera de la Castellana hasta las familias obreras de Vallehermoso,Moncloa y los alrededores de Cuatro Caminos, pasando por las clases medias de losalrededores de la plaza de Olavide y de la glorieta de Quevedo 10 . En total cerca de124.000 trabajadores de más de 14 años en 1905 y 190.000 en 1930 (contando Madridcerca de 600.000 vecinos y un millón respectivamente), una muestra lo suficientementeextensa para considerarla ilustrativa tanto en sus resúmenes estadísticos como en ladiversidad de casos mostrados. El conocimiento ya intenso que de la evolución 6 BEASCOECHEA, José María y PAREJA, Arantza: “Tiendas y tenderos de Bilbao a finales delochocientos”,  Bidebarrieta: Revista de humanidades y ciencias sociales de Bilbao , nº. 17 (2006), pp.249-264; PALLOL, Rubén: “Una ciudad de empleados: el nuevo perfil profesional de la poblaciónmadrileña de 1930”, en PAREJA ALONSO, Arantza (ed.):  El capital humano en el mundo … op. cit. pp.193-218.   7 VAN LEEUWEN, Marco H. D.; MAAS, Ineke y MILES, Andrew: “Creating a Historical InternationalStandard Classification of Occupations An Exercise in Multinational Interdisciplinary Cooperation”,  Historical Methods: A Journal of Quantitative and Interdisciplinary History , Vol. 37, 4, (2004), pp. 186-197.   8 DE MIGUEL SALANOVA, Santiago:  Del casticismo al cosmopolitismo. El distrito Centro, 1905-1930 ,Trabajo fin de Máster, E-Prints Complutense nº 11947   9 DÍAZ SIMÓN, Luis:  El casco antiguo de Madrid a principios del siglo XX. Trabajo fin de Máster  ,Madrid, Departamento de Historia Contemporánea – UCM, 2010. E-Prints Complutense nº 11949.   10 PALLOL, Rubén:  El Madrid Moderno… OP. Cit.     4 sociodemográfica y económica con el que ya contamos también permitirá evitar erroresde interpretación derivados de las particularidades de HISCO como herramientaanalítica. La evolución del mercado laboral madrileño entre 1905 y 1930 El primer indicador para retratar el mercado laboral madrileño que nos ofrece HISCO esla tasa de actividad, que atendiendo a los padrones de 1905 y 1930 en Madrid ofrecía uncomportamiento claramente diferenciado entre hombres y mujeres. Mientras el 84% delos varones mayores de 14 años señalaban una profesión en el padrón de 1905, sólo un25% de las mujeres lo hacía. Estas tasas variaron ligeramente en los siguientes años,reduciéndose en ambos casos: en 1930 los varones madrileños que señalaban actividadprofesional en el padrón eran un 79% y las mujeres un 22%. El descenso, en el caso delos varones, era consecuencia del aumento del número de vecinos que se declarabancomo estudiantes más allá de los catorce años; y es que en un Madrid que habíamejorado sus condiciones de vida y los ingresos de muchas de sus familias, cada vezeran más los hijos que podían permitirse estudiar el bachillerato y acceder a launiversidad, al menos entre las crecientes clases medias urbanas. Tímida aún, este erasíntoma del nacimiento de una economía que invertía cada vez más en la formación desu capital humano, que necesitaba de trabajadores mejor preparados para poderintegrarlos en una economía que al centrarse en los servicios y en las oficinas, lo quenecesitaba fundamentalmente era gente que supiera leer, escribir y realizar operacionesde contabilidad. La economía madrileña había dejado de estar basada fundamentalmenteen la construcción como durante gran parte del siglo XIX, y su modelo de desarrollo yano se sostenía únicamente con el empleo masivo de trabajadores de escasa o nulacualificación como los jornaleros 11 . Tasa de actividad de la población madrileña en edad laboral. 1905 y 1930 población activa población no activa totalvarones Madrid1905 45.743 84,02% 8.703 15,98% 544461930 63.728 79,28% 16.660 20,72% 80388mujeres Madrid1905 17.397 25,03% 52.109 74,97% 695061930 24.322 22,05% 85.987 77,95% 110309 Elaboración propia a partir de padrón de habitantes de Madrid 1905 y 1930 (Ensanche Norte yCasco Antiguo). Conservados en Archivo de Villa de Madrid (AVM) 12 . En 1930, aunque se mantenían esas pautas en el mundo laboral, también había surgidoun Madrid con una oferta laboral de condiciones mucho mejores: el Madrid del sectorservicios de oficinas y bancos donde se había ido empleado a sectores sociales cada vezmás amplios; primero a los hijos de la clase media y luego a los de los estratossuperiores de las clases trabajadoras, que tras haber pasado por las aulas de escuelas einstitutos y escuelas profesionales de contabilidad o telegrafía, podían escapar de lacondición obrera o jornalera de sus padres para convertirse en pequeños empleados 13 .Otros factores que explican este descenso de la actividad laboral entre los varones son el 11 CARBALLO BARRAL, Borja; PALLOL TRIGUEROS, Rubén y VICENTE ALBARRÁN, Fernando:  El Ensanche de Madrid. Historia de una capital , Madrid, Editorial Complutense, 2008. 12 Los datos del padrón utilizados en la presente investigación han sido recogidos por Rubén Pallol(Ensanche Norte), Santiago de Miguel (Casco Antiguo – centro) y Luis Díaz Simón (Sur del CascoAntguo) y proceden de sus investigaciones doctorales.   13 PALLOL, Rubén: “Una ciudad de empleados… Op. Cit.     5 envejecimiento de la población por un lado, derivada de la mejora de condiciones devida entre las clases populares durante el primer tercio del siglo XX 14 y, por el otro, eltímido pero firme avance de un proto-estado del bienestar con la expansión de laspensiones de retiro y vejez entre distintos sectores profesionales. Las figuras del retiradoy del jubilado, antes exclusivas de los altos funcionarios y algunos profesionalesliberales como los abogados o los médicos, se fueron haciendo más frecuentes en losregistros estadísticos. Alrededor de 1930 fueron apareciendo empleados, telegrafistas,maestros de escuela y de instituto retirados y jubilados, que habían logrado reunirahorros para pasar su vejez sin tener que seguir trabajando. En fin, inversión del capitalhumano a través de la educación de los jóvenes y ampliación de los beneficios delprotoestado de bienestar manifestada en el acceso a la jubilación de nuevos sectoresprofesionales, son los dos principales factores que explican el descenso de la tasa deactividad entre la población masculina madrileña entre 1905 y 1930.Más difícil resulta interpretar el descenso de la tasa de actividad femenina, del25 al 22% en este mismo cuarto de siglo. Aunque los dos mismos factores que afectarona los varones pudieran influir– aumento de estudiantes, aumento de trabajadoras conderecho a retiro – existen otros fenómenos de mayor intensidad y más decisivos. El másimportante es el de la ocultación de la actividad laboral femenina en los registrosestadísticos; es bien conocido que tanto en padrones, censos como en registros desimilar naturaleza, las mujeres (o más frecuentemente los cabezas de familia o losagentes censales que realmente cumplimentaban los formularios) rara vez indicaban suactividad laboral. Sistemáticamente, en todas las ciudades de las que se han hechoestudios, las mujeres aparecían registradas como dedicadas a “sus labores” y el caso deMadrid no fue una excepción. En 1905, de las mujeres madrileñas que decían notrabajar, un 88% señalaban estar dedicada a sus labores, porcentaje que se mantenía enel 80% en 1930. Del resto, una gran parte o bien no indicaba nada, o bien señalaba serpensionista o rentista y dejaban entender que no necesitaban de ingresos salariales parasu subsistencia. Sólo una exigua minoría se presentaba como estudiante 15 . Mujeres en edad laboral y situación no activa. Madrid 1905 y 1930 indican sus laboresNo indican nada o indicanotra actividad1905 46.301 88,85% 5.808 11,15% 52.1091930 70.289 81,74% 15.698 18,26% 85.987 Elaboración propia a partir de padrón de habitantes de Madrid 1905 y 1930 (Ensanche Norte yCasco Antiguo). Conservados en Archivo de Villa de Madrid (AVM). Existen numerosos estudios que ya han demostrado cómo la denominación de suslabores en una gran mayoría de casos no respondía a una dedicación exclusiva las tareasdomésticas. Algunas de las mujeres que se presentaban de esta manera en los padronesmunicipales luego aparecían en otros registros como trabajadoras manuales, tal y como 14 FERNÁNDEZ GARCÍA, Antonio: “La población madrileña entre 1876 y 1931. El cambio de modelodemográfico” en BAHAMONDE MAGRO, Ángel y OTERO CARVAJAL, Luis Enrique (eds.):  Lasociedad madrileña durante la Restauración, 1876-1931 , Madrid, Alfoz-Comunidad de Madrid-UCM,vol. 1, 1989, pp. 29-76.   15 ARBAIZA VILLALONGA, Mercedes: “La construcción social del empleo femenino en España (1850-1935)”,  Arenal: Revista de historia de mujeres , vol. 9, nº 2 (2002), pp. 215-239. BORDERÍAS, Cristina(ed. lit.): Género y políticas del trabajo en la España contemporánea: 1836-1936  , Barcelona, Icaria,2007. BORDERÍAS, Cristina: “La reconstrucción de la actividad femenina en Cataluña circa 1920”, yPAREJA, Arantza: “Las mujeres y sus negocios en la gran ciudad contemporánea. Bilbao a principios delsiglo XX”, ambos artículos en  Historia contemporánea , nº 44 (2012) pp. 17-48 y 145-182.  
Advertisement
Related Documents
View more
Related Search
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks