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Javier Serrano Alonso. 'Valle-Inclán: epistolario recuperado'

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    Page JHM 2014 Issue 5 208 JAVIER SERRANO ALONSO, VALLE-INCLÁN: EPISTOLARIO  RECUPERADO   María del Rosario Martínez Navarro Universidad de Sevilla Valle-Inclán: epistolario recuperado   se enmarca dentro de los resultados del Proyecto de Investigación “Ramón del Valle -Inclán: A prensa e o sistema editorial” (INCITE09263078PR), dirigido por el Dr. Javier Serrano Alonso en la Universidade de Santiago de Compostela y financiado por la Dirección Xeral de Investigación, Desenvolvemento e Innovación de la Xunta de Galicia durante el trienio 2010-2012, así como en el marco del Proyecto de Investigación “La obra y el legado manuscrito de Valle -Inclán: estudios y ediciones críticas” (FFI2011 -24130), subvencionado por el MICINN y los Fondos Feder. El Dr. Serrano es investigador de la Cátedra Valle-Inclán y Profesor Titular de Literatura Española del Departamento de Literatura Española, Teoría de la Literatura y Lingüística General de la Facultad de Humanidades de dicha Universidad, al tiempo que responsable de un importante conjunto de estudios, ediciones críticas y conferencias sobre la obra y el legado del autor gallego, quien ya fuera objeto tanto de su Tesis Doctoral defendida en 1992, bajo la dirección del Dr. Domingo Ynduráin, como de su Memoria de Licenciatura del año 1985. Actualmente tiene en proyecto la edición de una  Bibliografía de Ramón del Valle-Inclán. Bibliografía primaria , en cuyo capítulo XV se agrupa todo el epistolario conocido hasta el momento del autor de Villanueva de Arosa, en concreto quinientas veintiocho misivas, de las que cuatrocientas sesenta “son de firma exclusiva” del autor   (p. 10). La presente publicación es fruto precisamente de esa ardua labor de recuperación, reedición en algunos casos y revisión bibliográfica de las últimas aportaciones sobre el variado epistolario de uno de los grandes autores españoles del siglo XX, sin embargo aún desconocido en su mayor parte y rara vez  publicado, salvo algunas contadas excepciones citadas. A saber, el volumen misceláneo y  pretendidamente conjunto de Juan Antonio Hormigón, hasta ahora la mayor recopilación de textos epistolográficos de Valle-Inclán a disposición de los lectores, las publicaciones editadas por el propio nieto de Valle, con setenta y tres cartas procedentes del Legado manuscrito Valle-Inclán-Alsina, y por Jesús Rubio Jiménez y Antonio Deaño Gamallo, que incluye la transcripción de treinta y tres misivas; y la edición ampliada de Margarita Santos Zas et al  . con el estudio-edición de sesenta y cinco. Otras agrupan epístolas en colecciones de destinatarios concretos como la de Víctor Viana y Ramón Torrado, con la edición de veintitrés cartas dirigidas a su amigo Tanis  (Estanislao Pérez Artime); la de Santos Zas, con la inclusión de dos misivas destinadas a Juan Ramón Jiménez; o la de Mariano Gómez de Caso Estrada, quien ofrecía cinco epístolas de Valle al pintor vasco Ignacio Zuloaga; el resto son aportaciones sobre la correspondencia del autor aparecida en la prensa, como la del propio Serrano, con dieciséis escritos entre cartas y telegramas, y la de los materiales manuscritos adquiridos por el Grupo de Investigación Valle-Inclán de la Universidad de Santiago (GIVIUS) en torno a la argentina Luisa Díaz Sáenz Valiente que Santos Zas recoge, según informa Serrano. El  Epistolario recuperado   se presenta como una nueva e importante contribución que amplía considerablemente la documentación reunida y facilita el acceso a textos inéditos o escasamente difundidos. Serrano insiste en la variedad y versatilidad del epistolario valleinclanesco, cuestión que el libro pone de manifiesto a lo largo de sus ochenta páginas, compuesto por cartas que abordan desde relaciones con escritores y artistas plásticos (entre ellos el escultor almeriense Juan Cristóbal o el pintor cántabro Gerardo de Alvear) a contactos con burócratas, políticos tales como el socialista Fernando de los Ríos, empresarios, críticos y traductores extranjeros. También se reproduce una carta interceptada por el servicio secreto francés hasta ahora prácticamente ignorada.    Page JHM 2014 Issue 5 209 La monografía está dividida en dos bloques: en una primera sección , denominada “Cartas inéditas”,  Serrano dispone y analiza en cinco apartados seis cartas inéditas hasta el momento sobre las relaciones de Valle-Inclán con sus traductores extranjeros y la que mantuvo sostenidamente con el citado Fernando de los Ríos, de la que se aportan en concreto dos epístolas no conocidas hasta ahora. La colección, además, está acompañada de estudios cuyo fin es, en opinión del investigador, “contextualizar los autógrafos” (p. 12), en un par de casos más amplios que en el resto de las ediciones. En una segunda sección, bajo el título de “Cartas recuperadas”,  se recoge a través de seis apartados un pequeño grupo de siete escritos a los que se les deno mina “invisibles” (pp. 10 y 12);  es decir, textos editados con anterioridad pero con una escasa repercusión en su momento o de difícil acceso y de los que no se volvió a tener noticias, por ejemplo, la carta aparecida en un catálogo de subasta, una nota empleada en 1936 para hacer un estudio grafológico de la escritura del autor o una tarjeta en un catálogo sobre un pintor. El libro lo cierran una “Coda” y una “Addenda” , donde Serrano recupera el último supuestamente (y único texto conocido) de los escritos de Valle-Inclán para el diario veracruzano  La Crónica Mercantil  , del que fue co-editor él mismo: una epístola de emotiva despedida de México y de sus compatriotas por parte del autor en el momento de abandonar el país de regreso a España, fechada en 1893 y reproducida en los diarios mexicanos  El Demócrata  y  El Siglo Diez y Nueve , gracias a los cuales se ha conservado. En el capítulo inicial de la primera sección, “Valle -Inclán en contacto con sus traductores. A propósito de su primer traductor al checo”, Serrano repasa detenidamente la historia y al contexto que rodean a las cincuenta y dos traducciones realizadas hasta en trece idiomas distintos de textos valleinclanescos en vida del autor aparte del gallego. De estas se ofrece detallada relación, siendo las más numerosas las escritas en francés aparecidas en la revista  La Revue de France , dada la estrecha relación de Valle con su amigo, el intelectual, estudioso y traductor Jacques Chaumié, y las inglesas, que suponen un 20% de las existentes a partir de 1918. Al margen de la presencia de traducciones de escritos valleinclanescos en otras lenguas como el sueco, el holandés, el italiano o el portugués, en este apartado se presta especial atención al elevado interés que Valle y, especialmente sus Sonatas  (1902-1905), despertaron todas o por separado (hasta dieciocho traducciones), sobre todo en la zona del este de Europa, ya que se contabilizan siete lenguas diferentes en las que se tradujo la obra del escritor arousano: el checo  —  segunda lengua en traducirse tras el francés  —  , el ruso, el búlgaro, el húngaro, el lituano, el polaco y el rumano. A pesar de la creciente digitalización y presencia de periódicos en la red, lo que ha permitido la localización de un mayor número de versiones, y de los estudios de Hormigón, Antonio Espejo Trenas y Rodolfo Cardona, este corpus está aún incompleto. El de Cardona es hasta hoy “el más extenso repertorio documental sobre las relaciones de Valle- Inclán con el mundo de las traducciones de sus obras”  (p. 16), de las que destacan aquellas con Federico de Onís, profesor de la Columbia University, o con su esposa, traductora y editora Harriet V. Wishnieff, así como una aproximación a esa faceta casi no atendida por la crítica sobre “las preocupaciones comerciales y productivas de su literatura” (p. 16) . No obstante, con este  Epistolario  se deja constancia con gran precisión del alcance y de la incidencia internacional de la obra del escritor, “información deficitaria hasta hace bien poco” (p. 15).  Más adelante, Serrano transcribe una nueva y breve carta que Valle dirige el 3 de mayo de 1907 desde Madrid al traductor y jurista checo Antonín Pikhart, “considerado el primer hispanista de Chequia y, tras Jan Červenka, el primero en traducir directamente del español a su idioma sin utilizar lenguas puente” (p. 18), en respuesta a la que seguramente este juez le enviaría hacia 1907 para solicitarle el permiso de traducir alguno o varios de sus textos y que, por el momento, se desconoce. Se resalta que la carta, conservada en el Archivo del Museo Nacional de Literatura de Praga (Památník Národního Písemnictví), tiene la peculiaridad de ser, a la vez, “el contact o más antiguo que conocemos de Valle-Inclán con uno de sus editores” (p. 20) , por lo que supone un primerizo e ignorado reconocimiento internacional de su figura.    Page JHM 2014 Issue 5 210 En el segundo capítulo, “Valle - Inclán, doliente. Carta a un amigo no identificado”, el investigador saca a la luz una curiosa carta encontrada fortuitamente por él mismo en un portal de anuncios clasificados de compra-venta de Internet. Se trata de una tarjeta postal manuscrita y no fechada (Serrano sugiere el año 1924) de un Valle aquejado desde Santiago de Compostela por el empeoramiento de su estado de salud  para un tal Fabricio Potestad, con el que el arousano parece tener bastante confianza pero del que no han trascendido más datos. El tercero , “Valle -Inclán ante el galleguismo de nuevo. Carta a Plácido Castro Rivas”, nos informa de una carta conservada por la Fundación Penzol de Vigo, fechada el 16 de marzo de 1927, que Valle remitió al empresario Plácido Castro, padre del famoso galleguista, escritor, periodista y traductor. Esta epístola es una recomendación suya para el destino del hijo de Castro al Centro de Estudios Históricos y supone “no sólo un conocimiento por parte del autor arousano del desarrollo de las ciencias humanísticas, sino un respeto y una confianza en la labor de Menéndez Pidal que desconocíamos hasta ahora” (p. 33).  En el cuarto capítulo, “Entre dos amigos: Valle - Inclán y Fernando de los Ríos. Dos cartas inéditas”, se evidencian las relaciones que el autor mantuvo con su amigo el ministro malagueño, faceta aún desconocida y tan sólo atisbada por la crítica hasta que Santos Zas y el propio nieto del autor la empezaran a poner de manifiesto. Serrano brinda ahora al lector dos cartas hasta ahora inéditas entre el autor y su amigo el entonces Ministro de Instrucción, y posteriormente de Estado, conservadas en el Centro Documental de la Memoria Histórica del Ministerio de Cultura de Salamanca. La primera de ellas, escrita por Valle desde Madrid el 18 de noviembre de 1932, trata sobre un asunto de nóminas, y la segunda, escrita por el autor desde la Academia Española de Bellas Artes en Roma, el 31 de agosto de 1933, aborda diversas cuestiones respectivas a la institución. En el último y quinto , “Valle -Inclán invita a la chachipé   de la escultura a Juan Cristóbal”, se atiende a la sostenida e íntima amistad de Valle con el famoso escultor urcitano a través de tertulias, banquetes, excursiones, homenajes y manifiestos, que según Serrano, ha pasado desapercibida para la mayoría de sus  biógrafos. De Juan Cristóbal, el gallego recibió una gran admiración a raíz de su gira por Asturias en 1926, promocionada por el escultor, como muestra la tarjeta postal remitida en torno a 1933 que aquí se  presenta, conservada en el archivo del hijo del artista, y en la que Valle le anima a visitar Roma, al ser la capital italiana “la chachipé ” de las obr  as escultóricas (p. 54). En el primer apartado ya del segundo bloque del libro, “Negocios con libreros. Valle -Inclán se dirige a Fabián García y a Fernando Fe”, se dan a conocer las relaciones mercantiles que sostuvo el escritor con los libreros, editores e impresores con los que trabajó, de lo que todavía se tiene escasa información. Con la publicación de una breve carta autógrafa de Valle inédita y sin fechar, quizás de la “últim os años de la dé cada de los veinte” (p. 58) , incluida en el catálogo de una casa de subastas y posiblemente vendida en ella, Serrano saca del anonimato a personas como su joven destinatario, Fabián García, eficaz y experimentado regente de la antigua Librería madrileña Fe (propiedad del librero sevillano Fernando Fe) sita en la Puerta del Sol, afamado y principal establecimiento de libros de la capital. En ella Valle manda al librero “la nota de descuento” en sus libros y le acompaña un “pequeño pedido” (p. 58) . El nombre del empresario, con el que igualmente se carteó al menos hasta en ocho ocasiones, se hace explícito en otra misiva escrita hacia 1904-1905 que aquí se recoge, ya publicada en 1956 por Antonio Covaleda en formato facsímil en  La Estafeta Literaria  pero olvidada o no localizada por los valleinclanistas. En el escrito el remitente “propone diversas opciones de negocio”  (p. 59) con el librero andaluz, manejando ejemplares de las Sonatas  y de  Flor de Santidad  , y aporta algunas interesantes referencias biográficas desconocidas como la de los preparativos de un viaje a la capital hispalense.    Page JHM 2014 Issue 5 211 En el segundo, “Carta perdida en Buenos Aires. Manuel Gálvez y Valle - Inclán”, Serrano rescata del olvido el contenido de una breve carta de Valle enviada el 4 de mayo de 1911 al escritor argentino Manuel Gálvez desde la capital paraguaya. La nota había sido ya reproducida facsimilarmente en 2009, en la edición madrileña del diario  El País , en relación al descubrimiento de unos documentos de los archivos de la Sociedad Argentina de Buenos Aires, entre los que se encontraba otra carta de Valle de 1910 a un destinatario desconocido pero a la que aún no se ha podido acceder, según lamenta Serrano. En el tercer apartado, “Una nota a la J unta del Ateneo y un análisis grafológico”, se habla de una misteriosa carta de agradecimiento, cuyas razones no han sido esclarecidas, dirigida a una autoridad de la Junta de esta prestigiosa institución madrileña, “muy posiblemente su presidente” (p. 65), Segismundo Moret, que fue tomada como referencia para un análisis grafológico del autor publicado en  La Voz  tras su fallecimiento. Serrano invita a investigar el archivo del Ateneo en busca de documentos valleinclanescos, tarea sin realizar a día de hoy. En el apartado cuarto, “Valle -Inclán, espiado. Una carta interceptada por los servicios secretos francese s”, se vuelve a poner al día una carta de tintes políticos traducida al francés y escrita en 1916 a un destinatario galo no identificado al que el gallego muestra su preocupación por el aumento de la  propaganda germanófila mientras le confía sus opiniones sobre el gobierno liberal español del momento. La carta, que había sido publicada en 1995, procede de los Archives du Ministère des Affaires Étrangères de París pero había sido ignorada por la crítica. En el libro se facilita su correspondiente traducción al español. En “Más relaciones con artistas: nota a Gerardo de Alvear” y   “Consejos para una tumba: Valle-Inclán escribe al hijo de Romero de Torres” , los dos últimos, el investigador recalca nuevamente la estrecha relación de Valle-Inclán con el mundo de las Bellas Artes, aspecto en el que ya se había detenido en la  primera sección.   Por un lado, se toma la reproducción de una brevísima nota (ya dada a conocer en 1989) en una tarjeta de visita del escritor alusiva a un cuadro del pintor norteño, presumiblemente escrita en los meses de mayo-junio de 1927 con motivo de la inauguración de una exposición de Alvear en la Casa  Nancy. En el segundo caso, se hace hincapié en el elevado interés de una carta localizada en el Archivo “Julio Romero de Torres” que Valle escribiera en 1930 a Rafael Romero de Torres y Pellicer, hijo de su amigo, el insigne pintor cordobés, y anteriormente reproducida de forma facsimilar por la entonces directora del Museo al que da nombre el artista en su ciudad natal. La epístola desvelaba la opinión dada por Valle al heredero de Romero de Torres acerca de “una consulta estética más que interesante” (p. 74) sobre  el diseño de la tumba del pintor ya fallecido. En suma, el presente epistolario supone una útil puesta al día de toda la bibliografía disponible sobre la correspondencia del autor gallego y, sin dejar de lado su creación literaria, nos permite también ahondar en los datos menos conocidos acerca de otras de sus actividades profesionales ya no tanto relacionadas con la creación en sí, sino con la edición y distribución de su propia producción. Las cartas analizadas nos desvelan en ocasiones los entresijos más íntimos de algunas de sus intensas amistades e influencias con grandes personalidades del siglo XX repartidas en ámbitos variados. A ello se añade que a lo largo de sus  páginas se apuntan otros temas de gran interés histórico como los escritos propagandísticos entre la causa gala y la germanófila en nuestro país. El libro que nos ocupa contribuye en su totalidad al deseo expreso del profesor Serrano de contribuir a  preparar y a editar en un futuro cercano un adecuado y necesario  Epistolario completo  de Valle-Inclán, esencial para profundizar aún más en su obra, su personalidad, su pensamiento y su relevancia.
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